lunes, 4 de agosto de 2014

DIEZ LIBROS DIGITALES

Fuente:
http://blogdelmedio.com/2010/06/09/10-libros-imprescindibles-sobre-comunicacion-digital-gratis-y-en-pdf/

LIBROS DIGITALES

INTERESANTE:

100 libros sobre periodismo y comunicación digital 

(gratis y en PDF)

Fuente: http://blogdelmedio.com/2013/12/02/100-libros-sobre-periodismo-y-comunicacion-digital-gratis-y-en-pdf/

 

lunes, 18 de noviembre de 2013

AVATAR

Avatar tiene mucho de nuestro tiempo. Su historia es tan actual. Lucha y sobrevivencia. Por un lado, codicia por lo ajeno por encima de la naturaleza y del ser vivo. Por el otro, defensa del habitat, generacion y cultura. Muy buena...

CALOR EN PY

ESTA TARDE ESTÁ MÁS CALIENTE QUE EL TORNEO LOCAL, DONDE CERRO PORTEÑO (ASUNCIÓN) ESTÁ A SOLO UN PUNTO DE LEVANTAR LA COPA, Y DE NO SUMAR SIQUIERA UN EMPATE, DE PERDERLA.

jueves, 2 de julio de 2009

LOABLE SERVICIO DE HOGAR DE ANCIANAS

Visité el Hogar Nacional de Ancianas “Nuestra Señora de la Asunción”, ubicado en Venezuela 970 casi Amistad, de la capital. 72 abuelas que tienen entre 65 a 90 años de edad viven allí y son atendidas por la directora Martha Fortlage Machuca desde hace 22 años atrás y un renovado personal del ministerio de salud, que se compone de diez profesionales.

Personas que fueron abandonadas en la última etapa de su vida, más que nunca necesitan acompañamiento, consideración, solidaridad, paciencia y mucho cariño, gestos que los perdieron de sus hijos y demás familiares.

Sin demasiado presupuesto y con esporádicas donaciones de gente anónima de buen corazón, esta Residencia hace mucho. De algún modo, suple la ausencia de los seres queridos, y les ofrece una vida digna, donde son cuidadas y respetadas sin discriminación. Comparten recuerdos y actividades manuales con otras mujeres de similares historias, que las mantienen ocupadas y las hacen sentir útiles.

Muchas de las ancianas se encuentran acostadas en sus camas sin poder levantarse desde hace meses, con enfermedades terminales, esperando su ida final, con problemas de salud recientes, o males propios de la edad. Hay quienes padecen desde problemas cardiacos a quienes sufren de Alzheimer. Sin embargo, todas reciben atención médica permanente.

Además todos los días, reciben una alimentación adecuada a la edad, que las fortalece. Quien recorra los pasillos y restantes secciones, verá cómo se destacan por la limpieza, el orden y la pulcritud. Durante el día, pasan permanentemente música funcional religiosa o temas instrumentales, que fortalece el ambiente de un espíritu armonioso.

Cuando las internas pasan por una etapa terminal de alguna enfermedad son trasladadas a la “Sala Divino Niño”, que se encuentra en la parte contigua a un salón velatorio. Recuerdo que la Directora Fortlage Machuca, una persona llena de paciencia y profesionalismo, religiosa de la Congregación Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul, había dicho que “la muerte les sorprende a las abuelitas con mucha paz. Le atendemos sus últimos días con mucha dignidad”.

Este albergue, que funciona desde 1915, tiene una realidad, tiene muy buenos servicios, pero también necesita más donaciones, de modo a cubrir los gastos de gas, luz, agua, pañales, remedios, silla de ruedas, abrigos, alimentación y otros. Es un sitio ejemplar, pero la sociedad no le puede cargar toda la responsabilidad de atención y cuidado de las personas de la tercera edad, ya que son limitados sus espacios y recursos.

En tal sentido, nada mejor que potenciar los “Centro de Día” para Adultos Mayores, que es un programa de actividades profesionalmente diseñado para promover el bienestar por medio de servicios sociales y de salud. Instituciones como estas funcionan durante las horas del día, de lunes a viernes, en un ambiente seguro y agradable e incluye con una alimentación nutritiva.

Con los “Centro de Día” se puede lograr la protección, atención, ayuda y orientación a las personas de la tercera edad, así como conocer y analizar su problemática para encontrar soluciones adecuadas. Y, fundamentalmente, le permite a los abuelos regresar a la casa de origen junto a sus familiares.

Ojo, eh.
Publicado en el diario La Nación, este jueves 2 de julio de 2009

miércoles, 1 de julio de 2009

Un encuentro de saberes y sueños…

Hoy finaliza el congreso de Adultos Mayores, que se desarrolla desde este miércoles 24 de junio, en el salón Bicameral del Palacio Legislativo, de 8:00 a 17:00 horas.

Son dos días de interesante encuentro, del que participan reconocidas figuras de nuestro país y profesionales extranjeros, que desde hace varios años trabajan en el impulso de los valores de la tercera edad.

Según Marcelina Palacios de Gómez, representante de la Federación Iberoamericana de Asociaciones de Personas Adultas Mayores en Paraguay, el objetivo es lograr acortar la distancia entre una generación y otra, para fortalecer la convivencia y el trabajo conjunto intergeneracional, y promover una sociedad para todas las generaciones.

Varios temas son tratados y enfocados desde múltiples ángulos, de modo a satisfacer las expectativas del público que asiste, como la interacción entre las tres etapas de la vida: la juventud, adultez y vejez. La Policía Caminera también interviene en el evento para hablar sobre la seguridad vial.

Del encuentro participan además representantes de los Ministerios de Educación, Salud, Juventud, y Acción Social, el Despacho de la Primera Dama de la Nación, organizaciones sociales, asociaciones de tercera edad, ONGs, familias enteras, junto a sus abuelos, docentes y directores de instituciones educativas, estudiantes de varios colegios de Asunción, que se mostraron muy interesados en los contenidos y muy participativos con las consultas y opiniones.

A propósito, de forma complementaria, se organizan discusiones sobre democracia, libertad, solidaridad y justicia social, derechos del hombre y desarrollo sostenible, desarrollo humano, cooperación Intergeneracional e Internacional, globalización y paz mundial, la inmigración, factor multicultural y hacia la construcción de una cultura de paz.

“No es la primera vez que realizamos un congreso así, ya tenemos experiencia de años anteriores. La gente aprende, participa y luego se convierte en protagonista en sus comunidades”, expresaba en su discurso inaugural la señora Palacios de Gómez, entusiasmada por la participación de los diversos grupos sociales y el impacto de esta organización.

Y en otro momento, con gran optimismo, aseguraba que “creemos que en el futuro se le va a dar mejor trato al anciano, queremos que los jóvenes aprendan a envejecer y reconozcan sus derechos y sus deberes, los jóvenes como los adultos. Parece que hay un cierto olvido, creo que falta recuperar los valores y una vez que vuelvan el respeto y la solidaridad, va a mejorar la situación”.

Como pocas veces, en una oportuna cita internacional, se ha visto que adultos mayores y jóvenes, reunidos para debatir, tienen mucho que compartir, y mucho que aprender unos de otros…Estos segmentos representan dos de los recursos más importantes de nuestra sociedad: ya que se encuentran en común la sabiduría de la experiencia de vida, de unos; y la vitalidad y nuevas búsquedas de la Juventud, de otros.

Todo lo anterior sin dejar de destacar que un espacio generacional como este, envuelve la estupenda oportunidad de sumar alegrías, sueños, saberes, esperanzas, desafíos, certezas y preguntas.

Ojo, eh.
publicado en el diario La Nacion, el jueves 25 de junio de 2009

viernes, 19 de junio de 2009

Decanos de las nuevas generaciones

“Debajo de esa piel arrugada, está el mejor tesoro que tienes: un vencedor del tiempo”, dice uno de los spot radiales en Tegucigalpa, Honduras, que lo escuché por internet.
Sin dudas, las personas que han sobrepasado los 60 años de edad son un templo de la vida, del conocimiento y la experiencia. Y en el periodismo, son sumamente vitales para la segmentación de audiencias. Primero, son la memoria viva del pasado, del cual muchos no participaron. En segundo lugar, generalmente, son fieles guardianes del régimen democrático, tras haber vivido las diferentes etapas de la historia reciente. Tercero, son mediadores con alto nivel de conocimiento y experiencia a jóvenes periodistas y del público. Y, finalmente, son la garantía de que personas de la tercera edad tienen aún espacios para difundir sus pensamientos y su rol de comunicador.
No se puede prescindir de las voces del pasado; sería enterrar un tesoro del tiempo. En su mayoría, fueron testigos de la Dictadura. En muchos casos fueron víctimas de ese régimen. Contribuyeron con la apertura de la transmisión democrática, el proceso que sigue después de la caída de Stroessner, frustrados golpes de Estado, del Marzo Paraguayo y otros hechos de trascendencia.
Cómo negar la relevancia que juegan en la realidad nacional desde el periodismo, en sus diversas ramas, los señores Humberto Rubín, que comenzó su carrera como cronista a los 14 años y que en el presente es en un ícono de credibilidad. Otro interminable profesional de la locución es Rodolfo Schaerer Peralta, que sigue conduciendo eventos como maestro de ceremonia, dirigiendo programas radiales, y enseñando en las universidades.
También se encuentra Antolín Leguizamón, dueño de una voz cada vez mejor, que no se diluye con el paso del tiempo. Desde la emisora y sus columnas en el diario La Nación, Alberto Vargas Peña, demuestra su alto nivel de concentración de audiencia y conciencia.
Cómo negarle lucidez a Alcibíades González Delvalle, que escribe con una imperturbable óptica realista; la tenacidad y constancia del cronista del Sistema Nacional de Televisión, Alexis Casco Pane, que lleva más de 40 años de labor.
Están también el relator de fútbol, Arturo Máximo Rubin; los analistas Ramiro Domínguez y Víctor Jacinto Flecha; el radialista nocturno Nicolás Arguello; el ex presidente de Cerneco, Enrique Biedermann; Juan Carlos Amoroso y el mismo animador Ricardo Rodas Vill.
Entre las mujeres siempre laboriosas desde los micrófonos y la pluma, están Aída Lara, maestra de alma; la angelical voz de Celia María Benítez, la periodista Juanita Carracela y la analista Pepa Kostianosky.
Y aún existen muchos más a los que no cité, que oscilan o tienen por encima de los 60 años de edad y décadas de servicio, que trabajan desde una jefatura periodística, desde un programa de radio, desde una producción, desde un móvil de exteriores, desde una sala de redacción o desde las aulas enseñando esta profesión. No se entregan a la improductiva monotonía, quedando atrás. Son adultos mayores profesionales activos que forman parte del capital humano y productivo de nuestro país por su potencial creativo y de generación de valor para el desarrollo.
Ojo, eh.
Publicado en el Diario La nacion, jueves 18 de junio de 2009

martes, 16 de junio de 2009

Viejo… son los trapos




“Caminante,


son tus huellas el camino


y nada más;


caminante, no hay camino,


se hace camino al andar.


Al andar se hace camino


y al volver la vista atrás


se ve la senda que nunca


se ha de volver a pisar”



Poema de Antonio Machado

Con gran agrado leí un trabajo periodístico sobre la constancia de una mujer de 83 años, que está preparando su tesina para concluir sus estudios universitarios en artes visuales, en Paraguay.
El artículo que lleva el título: “La edad no es una barrera para estudiar”, fue publicado por el diario ABC Color, el pasado domingo 7 de junio de 2009. http://www.abc.com.py/2009-06-07/articulos/529008/la-edad-no-es-una-barrera-para-estudiar
La compatriota se llama Elsa Paniagua Formigli viuda de Correa y aspira ser una licenciada en artes visuales del Instituto Superior de Arte de la Universidad Nacional de Asunción.
Pese a que por el hecho de estar en la tercera edad podría justificar mayor conocimiento que los demás, dijo con humildad en aquella entrevista que “estoy interesada siempre en aprender. Me siento mal cuando no sé una cosa”.
Con esto, queda demostrado que la formación universitaria y los logros personales, no son una cuestión de edad, sino de constancia, permanencia, voluntad, apoyo e interés, por encima de las dificultades.
Hasta hoy día, hay quienes creen que si se llega a la tercera edad, se cruzó al tiempo de la decadencia de habilidades, de la producción laboral e intelectual, sumados a la incapacidad de aprender nuevos conocimientos. El mito de ese imaginario social que relaciona “vejez” con capacidades nulas, queda derrumbado. En tal sentido, es claro que los adultos mayores no están en la sociedad solo para contar historias de su vida como anécdotas.
El aprendizaje no es solo una facultad de los jóvenes, sino también de los adultos mayores…, de todos. El aprendizaje es un proceso que siempre está activo a lo largo de la vida. En este transcurso se motiva la actualización de los conocimientos que ya se tienen, se los convalida, se los asocia, se los compara, reflexionando sobre sus propias creencias.
Por mucho tiempo y hasta el presente, la tercera edad ha sido ignorada, discriminada, poco valorada. Si tuvieran más espacios en la vida nacional como un lugar en las universidades, con planes elaborados para una relación intergeneracional, el transcurrir de sus vidas hasta llegar finalmente al ocaso, sería más motivador, placentero, y digno.
Sin embargo, están olvidados. No hay propuestas estatales tentadoras para ellos, por lo tanto pensar, en este momento, en alternativas de ocupación es un chiste. El Estado mismo, en su indiferencia, prefiere no hacer nada y tener a los adultos mayores en sus casas, reposando, que empuñando cuadernos y lápiz de papel.
Si surgen casos como el de Elsa Paniagua, es por el deseo de auto superación permanente frente a la desidia gubernamental. Son logros personales, que no surgieron de políticas de estado para la tercera edad.
Ojo, eh.
publicado el jueves de 11 de junio, en el diario La Nacion

jueves, 4 de junio de 2009

“Busco novia. Quiero sexo. Llamame al 0…”


El título de este artículo no es un invento, ni antojo mío hecho público, buscando alguna pareja ocasional para complacer ese apetito carnal. No. Es uno de los miles de mensajes que he hallado en los últimos años en los diferentes baños públicos de Asunción, en los que, por la “urgencia” del momento, he visitado, fundamentalmente durante mis coberturas periodísticas.

Similar a internet, los que escriben en los toilette utilizan el anonimato para dejar impresos sus grandes verdades que nunca dirían en persona. Y sin buscarlo, crean una antología del retrete.
Los baños, con ese panorama, son la galería de los anónimos, el paseo de los rebeldes, el muro de los lamentos de los anárquicos.

Pero no solo están los literatos urbanos, también están los que tienen alguna gran fijación hacia los miembros sexuales. Por ejemplo, dibujan con tamaños desproporcionados los pechos de las mujeres y otras zonas ocultas y deseadas.

Paralela a esa necesidad del cuerpo, al momento de producirse la complacencia con el organismo, surge una necesidad insatisfecha: la expresión reprimida por las reglas sociales. Entonces, el sanitario se vuelve como el mural liberador por excelencia, en donde el anonimato permite ocultar la identidad personal.

Mi curiosidad por estos escritos, me ha llevado a colectar varias frases, que están diseminas por las paredes, espejos, puertas, ventanas, hasta por el mismo inodoro. En tal sentido, hasta podría clasificar estas viñetas eróticas.

Están aquellos que utilizan el baño como un lugar para otro tipo de “desahogo” además del biológico, como los ofrecidos. Expresan sus ambiciones sexuales. “estoy caliente, quiero tener sexo contigo, llámame: al…”. Casi similares, aparecen los cafichos que ofrecen intermediar para conseguir algún encuentro ardiente, y escriben: “Mi chica te hará de todo…”.

Por otro lado, están los que quieren despertar conciencia ciudadana. “Cuidá el medio ambiente, empezando por este baño”, "Prohibido cagar más de un kilo". Y está el más famoso: “Caga feliz, caga contento, pero, por favor, caga adentro!!!”.

En este conjunto, está el propagandístico. “Para que no nos caguen más, votale a Raquel…”. No faltan los sarcásticos. “El arte de un cocinero va a parar a este agujero”. Nunca faltan los predicadores escribiendo, por ejemplo. “Entrégale tu vida a Jesús, y serás salvo” y “Cristo te ama”.

Luego están los amenazantes. “Si volvés acá, te cago a patadas”. Y también el fanatismo llega hasta los retretes. Sí, los fanáticos de los clubes futbolísticos fundamentalmente: “Todos los olimpistas son pu…”

Este desahogo emocional que inunda los baños públicos, deja un claro mensaje: las paredes tienen una historia que contar, mucha gente tiene problemas de falta de comunicación con el entorno y prefiere el anonimato para liberar su pensamiento, emociones y sentimientos, y aunque pueda no parecerlo, tratan de encontrar alguna orientación aunque provenga de un desconocido. Si está bien o mal escribir en esas paredes, será tema de otro día.

Ojo, eh.


publicado en el diario La Nación, el jueves 4 de junio de 2009

jueves, 28 de mayo de 2009

Adultos mayores… siguen invisibles

En nuestro país, las personas adultas mayores no tienen garantía de encontrar un empleo, tanto en el sector público como privado, una vez que perdieron un trabajo anterior o quieran ingresar a la formalidad laboral.

Juana Esquivel, de 61 años de edad, es una compatriota desempleada. Quedó fuera de una empresa, donde ni figuraba en planilla, luego de 10 años de estar trabajando como limpiadora en ese lugar. Hoy, como hace 2 años, sigue buscando algún espacio que puedan darle para ganarse la vida honestamente.


La mujer, que ya quedó viuda, al no encontrar éxito en su pretensión laboral, hace de todo. A la mañana consigue que algunos de sus vecinos le encomienden lavar sus atuendos, a la siesta consigue cocinar para obreros de una construcción y parte de la noche aprovecha para ubicarse en una calle céntrica cercana a un Shopping, para cuidar vehículos estacionados, con los que se gana propinas.


A doña Juana la conocí estos días cuidando autos. La vi muy cansada, casi dormida mientras se recostaba por la pared de un teatro capitalino que cada noche ofrece espectáculos variados. Ya no estaba en condiciones de continuar parada allí, esperando moneditas. La pobre señora estaba agotada y desilusionada. Su aspecto y ánimo le daban 20 años más. Y lo peor, en su soledad vive en la indigencia.
Lamentablemente, en Paraguay la vejez es vista como incapacidad, improductividad, ineficiencia, y decadencia en general. Estos atributos negativos que se asocian a la edad avanzada son consecuencias de un falso estereotipo, un mito que alguna vez se desterrará.


La verdad es que la población de la tercera edad (como es el caso puntual de doña Juana) se ve expuesta a una serie de restricciones y carencias que comúnmente se traducen en discriminación, maltrato, exclusión social y laboral, por lo que son uno de los grupos más desprotegidos de nuestro país, hasta el momento desatendidos por el Estado, que no tiene políticas públicas claras ni efectivas que los articule y beneficie, ni propicie la generación de empleos para este sector.


Los discursos son elegantes y bien formados por las autoridades nacionales (más bien, perfectamente maquillados). Anuncian sus logros en esta área. Quieren grandes titulares en los diarios por sus pequeñeces, que no logran responder a los problemas reales de fondo.


La realidad es otra en la calle. Sí, la calle muestra la otra cara de la moneda. Basta con mirar en los semáforos, donde está el país pobre, pobrísimo, abandonado. Allí muchos adultos mayores si no venden algún producto barato, limpian parabrisas de autos o piden limosnas.


Qué dura realidad le toca vivir a muchos de estos compatriotas.


La tercera edad es un segmento olvidado, un sector casi invisible. De los 500 mil que existen en Paraguay, solo 100 mil cuentan con ingresos por jubilación o pensión, y muchos de ellos son todavía cabeza de familia, porque sus hijos viajaron al extranjero buscando mejores horizontes.


El aporte de este sector a la sociedad y la producción nacional se debe revalorizar, como también readecuar nuestro mercado laboral de acuerdo a las características de este segmento poblacional.

Ojo, eh.

Publicado en el diario La Nación, jueves 28 de mayo de 2009